La Campaña de los U-Boote' fue una campaña naval en el marco de la Primera Guerra Mundial desarrollada entre 1914 y 1918. En ella lucharon por el lado de las Potencias Centrales los U-Boote, nombre que recibían los submarinos alemanes, y el resto de la flota de superficie alemana, la Marina Imperial Alemana. Por el lado de la Entente Cordiale destacó la Real Armada Británica. Esta campaña tomó un carácter mundial, desarrollándose por todos los mares del mundo, destacando el Atlántico Norte y el mar Mediterráneo. El objetivo fundamental de ambos combatientes era el bloqueo marítimo a su enemigo y la cancelación de sus rutas comerciales.Paul E. Fontenoy: Convoy System. The Encyclopedia of World War I: A Political, Social and Military History. Volumen 1. Spencer C. Tucker, editorial Santa Barbara: ABC-CLIO, 2005)
El Imperio alemán recurría a las importaciones para alimentar a su población, así como la producción de alimentos y productos químicos como fertilizantes, mientras el Reino Unido recurría a ellas para la importación de alimentos y materias primas para su industria. Por lo tanto, estas potencias trataron de bloquearse entre sí. Los británicos eran dueños de los mares desde hacía más de un siglo, contando con mayores y mejores navíos de superficie que cualquier otra nación; a esto había que añadirle un vasto imperio colonial que abarcaba una sexta parte de todas las tierras emergidas. Por su parte los alemanes disponían de la Kaiserliche Marine, una moderna y numerosa flota de superficie y un gran número de submarinos (U-Boote).
Durante el desarrollo de la contienda los intentos alemanes por bloquear Gran Bretaña e Irlanda con sus submarinos fueron en vano, mientras el Imperio británico sí consiguió mantener un exitoso bloqueo sobre las costas alemanas, contribuyendo de manera decisiva a su derrota militar en 1918. Durante toda la guerra sólo hubo una batalla naval de importancia, la batalla de Jutlandia.Claude R. Sasso and Spencer C. Tucker: Kolchak, Aleksandr Vasiliyevich (1874–1920). The Encyclopedia of World War I: A Political, Social and Military History. Volumen 1
La campaña inicial (1914)
Mar del Norte: fase inicial 220px|miniaturadeimagen|derecha|Vista del submarino alemán U-14 En agosto de 1914, una flotilla de diez submarinos zarpó de su base de Heligoland para atacar buques de guerra de la Real Armada Británica en el mar del Norte, siendo la primera patrulla submarina de la historia. Gibson & Prendergast, p. 2 Su objetivo era hundir los buques insignia de la flota del Reino Unido y reducir así la superioridad numérica que la gran flota británica tenía en comparación con la Flota de Alta Mar alemana.La primera salida no tuvo gran repercusión, pues sólo se llevó a cabo un ataque, cuando el SM U-15 lanzó un torpedo contra el HMS Birmingham que ni siquiera acertó al blanco, mientras que dos de los diez submarinos se perdieron.
Más adelante, los U-Boote alcanzaron el éxito, cuando el SM U-21 hundió el crucero HMS Pathfinder. En septiembre, el SM U-9 hundió a tres cruceros, el HMS Aboukir, el HMS Hogue, y el HMS Cressy, provocando la muerte de 1459 marineros británicos en un solo ataque. Después, llegaron más éxitos. En octubre el U-9 hundió el crucero HMS Hawke, Y el último día del año el U-24 hundió el acorazado HMS Formidable, un pre-Dreadnought. Al final de la campaña inicial habían sido hundidos nueve buques de guerra, perdiéndose cinco submarinos.Tarrant, p. 10 y 11
El mar Mediterráneo: la etapa inicial 220px|miniaturadeimagen|derecha|El capitán Georg Ludwig von Trapp junto a su tripulación en su submarino La fase inicial de la campaña submarina en el Mediterráneo se desarrolló por las acciones de la Marina Austrohúngara (KUK) y la fuerza de submarinos contra los franceses, que estaban bloqueando el estrecho de Otranto. Al comienzo de las hostilidades la marina Austro-Húngara tenía siete submarinos en activo: 5 en activo y 2 de entrenamiento; todos ellos eran de tipo costero, con una autonomía limitada, aptos para su uso en el Adriático. No obstante tuvieron una serie de éxitos. El 21 de diciembre de 1914 el SM U-12 torpedeo al acorazado dreadnought Jean Bart, lo que le hizo retirarse, y el 27 de abril de 1915 el SM U-5 bajo el mando de Georg Ludwig von Trapp hundió al crucero acorazado francés León Gambetta, con una gran pérdida de vidas humanas. Pero los buques de la KuK fueron incapaces de interferir en el tráfico comercial de los aliados en el Mediterráneo más allá del estrecho de Otranto.
Guerra submarina 220px|miniaturadeimagen|derecha|Los Escuadrones I y II de la Flota de Alta Mar en el puerto de Kiel durante la Primera Guerra Mundial En 1914 la gran ventaja del submarino era su capacidad de sumergirse pues los buques de superficie no tenían medios para detectar un submarino bajo el agua y mucho menos para atacarlo. Incluso aunque pudieran, los submarinos disponían de torpedos, un arma que podía hundir un buque de guerra blindado con un solo disparo. Sus desventajas eran menos evidentes, pero se fueron desvelando durante la campaña. Un submarino sumergido estaba prácticamente ciego e inmóvil; los submarinos de aquella época tenían una velocidad limitada bajo el agua y una baja resistencia por lo que necesitaban estar en posición antes de un ataque. En superficie su velocidad de alrededor de 15 nudos era también menor que la velocidad de crucero de la mayoría de buques de guerra y un tercio menos que la de los acorazados más modernos.Jane, p. 39-41, 124
Los U-Boote se anotaron una serie de éxitos impresionantes, y fueron capaces de conducir a la Royal Navy desde su base en busca de un lugar seguro, pero la armada alemana no pudo explotar esta ventaja tanto como se pudiera esperar. Además, en las dos acciones principales de superficie de este período, el submarino no pudo tener ningún efecto y la Flota de Alta Mar fue incapaz de mandar a la Royal Navy a una trampa submarina. Aunque los buques de guerra viajaban a baja velocidad las maniobras en zigzag impedían a los submarinos montar un ataque exitoso contra un buque de guerra que viajara de esta manera.
Los ataques a buques mercantes Los primeros ataques a los buques mercantes se habían iniciado en octubre de 1914. En ese momento no existía un plan para una ofensiva submarina contra el comercio de los Aliados. Se reconoció que el submarino tenía varios inconvenientes para poder constituir un arma eficaz contra el comercio, uno de los mayores inconvenientes que se presentaban era el rechazo de los países neutrales a estos ataques. En los seis primeros meses de guerra los submarinos habían hundido 19 barcos, un total de 43 000 toneladas de registro bruto.Tarrant, p. 148
Guerra contra el comercio (1915) 230px|miniaturadeimagen|derecha|Mapa con los límites de la zona de guerra fijada por Alemania en 1915
La guerra submarina sin restricciones A principios de 1915, todos los combatientes habían perdido la ilusión de que la guerra podía ser ganada rápidamente y empezaron a considerar medidas más duras con el fin de obtener ventaja sobre el adversario.
Los británicos, con su poder abrumador en el mar, habían establecido un bloqueo naval a Alemania inmediatamente después de estallar la guerra en agosto de 1914. A principios de noviembre de 1914 se declaró que el Mar del Norte era una zona de guerra, por lo tanto un buque que se adentrara lo hacía bajo su propio riesgo. Tucker, Spencer; Priscilla Mary Roberts (2005). World War I. ABC-CLIO. pp. 836–837. ISBN 1-85109-420-2. El bloqueo fue inusualmente restrictivo ya que incluso los productos alimenticios eran considerados como contrabando de guerra. Los alemanes lo consideraron como un flagrante intento de matar de hambre al pueblo alemán para conseguir su sumisión y quiso tomar represalias con el intento de bloqueo de las costas británicas.
Alemania no podía vencer con su flota a la potente flota británica así que se pensó que la única manera posible de vencer al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda sería imponer un bloqueo a través de los submarinos. El canciller alemán Theobald von Bethmann Hollweg pensó que este bloqueo submarino, basado en disparar sin previo aviso, podría enfadar a Estados Unidos y al resto de países neutrales. Sin embargo fue incapaz de contener las presiones para tomar tal medida.
En respuesta a la declaración británica en noviembre de 1914 de que todo el mar del Norte era una zona de guerra, el 4 de febrero de 1915 el almirante Hugo von Pohl, comandante de la Flota de Alta Mar alemana publicó un aviso en el Deutscher Reichsanzeiger (Gaceta Imperial Alemana):
Las aguas alrededor de Gran Bretaña e Irlanda, incluyendo la totalidad del Canal de la Mancha se declaran como una zona de guerra. Del 18 de febrero en adelante todos los buques mercantes enemigos que se encuentren en esta zona serán destruidos sin distinciones de la bandera que porte o sus pasajeros. Los buques neutrales también corren un serio riesgo en esta zona ahora en guerra porque de cara a los peligros de la guerra en el mar y la autorización británica del 31 de enero del uso de buques neutrales, no siempre es posible prevenir ataques contra las naves enemigas.Potter, Elmer Belmont; Roger Fredland, Henry Hitch Adams (1981). Sea Power: A Naval History. Naval Institute Press. p. 223. ISBN 0-87021-607-4.
Con el tiempo, estas medidas harían que naciones no europeas como Brasil o Estados Unidos entraran en la guerra.
La fuerza alemana submarina estaba principalmente fondeada en Ostende, Bélgica, dando a los submarinos un mejor acceso a las rutas marítimas alrededor de Inglaterra. Los alemanes hicieron uso de esta ventaja y con 20 submarinos comenzaron el bloqueo naval. En enero, antes de la declaración de guerra submarina sin restricciones, el bloqueo submarino había conseguido hundir 43 550 toneladas de transporte marítimo. El número de hundimientos aumento de forma constante con 168 200 toneladas hundidas en agosto. Atacando sin previo aviso los submarinos alemanes hundieron cerca de 100 000 toneladas por mes, un promedio de casi 2 barcos diarios.
El 10 de abril de 1915 el vapor británico Harpalyce, un barco de socorro con bandera belga y claramente identificado como tal fue torpedeado sin previo aviso por el SM UB-4 cerca del faro North Hinder, en los límites de la franja de mar en guerra declarada por von Pohl. El barco había sido enviado por los Estados Unidos para llevar alimentos a los belgas, que sufrían un severo riesgo de hambruna. Su hundimiento indignó a los ciudadanos estadounidenses, ya enfadados por la muerte de León C. Thrasher (se ahogó cuando el Falaba fue hundido el 28 de marzo de 1915 por el SM U-28).Compton-Hall, p. 196
RMS Lusitania
El 7 de mayo de 1915 el crucero de pasajeros RMS Lusitania fue torpedeado por el SM U-20 a 8 millas (13 kilómetros) de la Old Head de Kinsale, Irlanda y se hundió en sólo 18 minutos. De las 1959 personas a bordo, 1198 murieron, 128 de ellos ciudadanos de los Estados Unidos.
Tras el incidente el gobierno alemán trató de justificarse con una serie de argumentos, de los que hoy en día aún se discute su veracidad, suscitando una indignación masiva en el Reino Unido y EE.UU al punto de que los británicos consideraron la entrada de Estados Unidos en la guerra. Sin embargo el presidente Woodrow Wilson se negó a tal exageración a pesar de la gran pérdida de vidas humanas causada por el hundimiento del Lusitania.
Cuando Alemania comenzó su campaña submarina contra el Reino Unido, Wilson había advertido de que los EE. UU. considerarían al gobierno alemán estrictamente responsable de cualquier violación del derecho estadounidense. Respaldado por el Departamento de Estado bajo el mando de Robert Lansing, Wilson dejó clara su posición en tres notas al gobierno alemán: la primera enviada el 13 de mayo, el 9 de junio la segunda y el 21 de julio la tercera.